miércoles, 23 de marzo de 2011

DEDICATORIA

ESTE ANECDOTARIO ADEMÁS DE MI VIAJE SE LO DEDICO A LA PERSONITA MAS LINDA DE ESTE PLANETA.


DESDE SU BARACOA CON LOS CABELLOS CRESPOS RUBIOS, OJOS AVELLANADOS, PIEL DORADA POR EL CALOR CUBANO,  DE MIRADA CURIOSA Y CON CARISMA TIPICO DE LA TIERRA QUE LO VIO NACER, AUNQUE CON LA GALLARDIA QUE CARACTERIZA TAMBIEN LA TIERRA DE SU PADRE.


SE LO DEDICO CON MUCHO AMOR A MI BELLO HIJO RICARDITO, MI CANCHITO DE ORO.


TE AMO PAPITO, MI LUCHA ES POR TI MI AMOR.

BOGOTA FIN DE LA RUTA



Hace mucho tiempo no escribía lo que debería ser el capítulo final de este anecdotario, quizá no quería aceptar que el viaje había terminado y que tocaba ya estar en la dura realidad de ser un inmigrante mas.

Aquel día llegué sin ningún problema al aeropuerto el Dorado de Bogotá no era la idea llegar en avión pero mi amigo Hamel me costeó el boleto y  ni modo de reclamarle su generosidad. En realidad debo agradecer mucho tanto a él como a su familia todas las atenciones que allá tuve, es más aprovecho este espacio para hacer fehaciente ese agradecimiento, siempre lo llevaré en mi corazón y se posará en mi mente como uno de los recuerdos más bellos de una amistad sin tiempo.

Como decía al llegar a Bogotá las dos personas que me estaban "esperando" no aparecían en ningún lado y es que no eran dos personas cualquiera era mi novia y mi mejor amiga. No entendía por qué razón no estaban hasta que di unos pasos y vi que venían corriendo, las preciosas olvidaron por un momento que venían a recibirme a mí y se fueron al sector de llegadas internacionales a recibir a Paramore un grupo de rock de moda entre los jóvenes. Cuando de momento vi que venía Nelly mi novia primero corriendo y un poco más atrás venía  Karina la pequeña más carismática que me animo a decir que tiene Bogotá. Ver a Nelly fue algo bonito tenía 3 meses de no verla y sentir sus flacos brazos rodearme fue una experiencia indescriptible es de esas cosas que solo se sienten y no tienen traducción en palabras, me abrazo la vi a los ojos buscando si existía ese mismo brillo en sus ojos como la última vez que la vi y descubrí con alegría que aun estaba allí intacto y sentí un gran alivio, mi bella aun me amaba igual. 
Ver a Karina para mi representaba también una alegría enorme no hubo nadie además de Nelly que estuviera más pendiente de mi viaje, ella además que se convirtió junto con Marthica las fans favoritas de mis humildes escritos. Con Karina el vinculo es largo data de más de 7 años desde que vi a aquella chaparrita y en ese entonces gordita lavando platos en Camagüey y posteriormente en Santa Clara donde se fundió nuestras vidas en una bella amistad.
 Luego del efusivo reencuentro y no sin antes hasta yo esperar el arribo de Paramore quien a decir verdad no sabía ni remotamente que existían nos fuimos al Centro Comercial "La Gran estación" a beber sendos vasos de cerveza de barril, deliciosa por cierto sabían literalmente a gloria, eran como la recompensa de un viaje cansado pero de enriquecimiento personal sin precedentes. 

A la que más llevo en mi mente en este momento es a Nora, la señora de la que hablé en el capítulo de "Nora la Soñadora" imagino y puedo oler lo que ella sintió al bajar de ese bus en Costa Rica, y aquí estoy yo dos fronteras más adelante en la misma circunstancia. El difícil sentimiento de un inmigrante lo llevo en la sangre y aunque mi éxodo no fue ni la centésima parte de un inmigrante al norte he podido sentir en carne propia la revolución de sentimientos que emigrar hace florecer.

Termina este anecdotario aquí,  pero no dejaré de escribir no se en que trinchera será pero la manifestación escrita es mi pasión y de alguna manera estará presente en mi vida,  preparo algo para que todos puedan leer a los que le ha gustado mi forma de ver la vida les agradará mi nuevo giro narrativo.

Quiero agradecer enormemente a todas las personas que tuvieron a bien leerme durante todo mi viaje, en espacial a Harold, Mayra, Marce, Juliana, Karina, Marthica, Nelly, Dulce, mi hermanito Rudy, Diani, Mario, Liz por solo mencionar los que me comentaron algo pero extiendo mi agradecimiento a todos los que se tomaron el tiempo de leer aunque sea un par de capítulos, para todos ustedes un abrazo enorme y la promesa de seguir con esta iniciativa de la narrativa. 
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

César Ricardo Cano Lemus

martes, 1 de marzo de 2011

PROSA A MI CUBA








Estar en Valledupar hace que vengan a mí recuerdos de mi bella isla y quiero aprovechar la oportunidad para postearles una pequeña prosa que le dediqué a Cuba hace algunos meses:


Mulata noche de rocío persistente. Frío consecuente con el sentimiento de mi alma, añoranzas de un ayer casi tan selvático como mis recuerdos. Llega a mí, inspiración, procedente de antillanas tierras  protagonista de mis más lindos recuerdos. El olor a tabaco prodigioso y el sabor del ron insuperable, derivado de la caña de azúcar plantada en mi bello caimán, son los elementos que aunque ahora solo los imagino son la mecha persistente de palabras de amor a la tierra donde fueron expedidos.           
Nunca pensé siquiera la posibilidad de un dolor placentero, pero a la vez que escucho un bolero el masoquismo es inminente ante la visualización ante mí de la alameda santiaguera, el bulevar santaclareño, las palmas baracoesas o el obligadamente mencionado por su belleza: malecón habanero. Prosa justificada, delirante, autóctona de mi agradecimiento por la hospitalidad de un pueblo luchador y alegre, persistente, necio y vencedor natural.  ¿Cómo justifico este sentimiento? ¿Cómo mi sangre maya justifica amor al caribe? Las justificaciones son de culpables y ciertamente lo soy, por esa razón la explicación es una obligación: Lo justifica noches de tristezas foráneas al cobijo del calor humano de personas inhóspitas y extrañas pero benévolas e irremediablemente queridas. Seres culpables de mi embriagante tristeza y añoranza de tierras que aunque no me vieron nacer me reclaman. “¿Cómo fue? No sé decirte como fue”… escucho al Benny mientras me transporto de nuevo a épocas que aunque no volverán no se han ido porque las llevo presas en mi corazón. Este breve desahogo era obligatorio para liberar en parte mi impaciencia, la impaciencia de poder estar allá de nuevo, volando en los placeres de quien dijo alguna vez que nunca fueron más lindas las costas extranjeras como cuando uno vuelve a la patria.


lunes, 28 de febrero de 2011

VALLEDUPAR





Hace ya algunos días que no escribo pero en realidad las fuerzas ya no son las mismas. Estoy en Valledupar, capital del departamento del Cesar en la costa colombiana. Llegué hace ya tres días después de un largo viaje desde Capurganá. Aquella mañana salí a las 7:30 AM desde Capurganá a Turbo en una lancha donde veníamos 34 pasajeros contando los dos perros de la francesa. Llegamos a Turbo hacia las 11:00 AM, el viaje no es que sea tan largo pero casi llegando a Turbo la lancha se quedó sin combustible y tuvimos que esperar un buen rato a que se la llevaran afortunadamente estuvo nublado y no nos castigo el sol durante el viaje y la espera. Turbo es una ciudad fea, la cantidad de suciedad que hay en ese muelle es impresionante, y tiene una peste casi insoportable prácticamente en toda la ciudad puede sentirse un fétido olor a alcantarilla.  Al llegar me puse en mi labor de cobro, menos mal que no tuve mayor problema con eso, todo me pagaron casi inmediatamente llegamos.  Emprendí viaje entonces hacia Valledupar mi siguiente destino. A diferencia de mis anteriores días la oferta de transporte era amplia y competitiva. Salimos en un pequeño bus con dos de los franceses sus perros y yo, con destino a Montería lugar donde debíamos conectar con sus respectivos destinos ellos van hacia Cartagena y yo hacía Valledupar, quería pasar a Cartagena pero ya mi presupuesto definitivamente expiró.  Llegamos a Montería alrededor de las 5:30 PM un poco atrasados pues tuvimos que esperar a conectar con otro transporte  ya que por el duro invierno pasado se desplomó un puente en las inmediaciones del camino. Mis compañeros se despidieron de mí y siguieron su camino hacia Cartagena en un bus que los esperaba en la entrada de la ciudad, por mi parte seguí derecho a la terminal de buses a la cual llegué a las 6:00 PM y logré alcanzar el último bus que va hacia Valledupar y Maicao de la empresa Copetran que partió a las 6:30 PM, llegué a Valledupar reventado de cansancio a las 3:00 AM pero contento de poder reencontrarme con mi hermano Hamel, amigo con el cual pasamos muchas vivencias en Santiago de Cuba, desde las más alegres hasta las pasadas de hambre más ásperas que un estudiante extranjero puede pasar en otro país. Llegó el esperado encuentro después de 5 años de no vernos y fue muy emotivo. Hamel Llegó con su esposa María Patricia a la cual saludé como si la conociera a ella hace años también pues hemos tenido comunicación eventualmente por internet. Después de contarles la historia del  viaje, más que todo la de la Comarca llegamos a las casa de los papás de Hamel donde nos recibió cariñosamente Don Beto y Doña Ana, quienes serán mis anfitriones y que los conozco desde Cuba pues llegaron a la graduación de Hamel.
Ya han pasado 3 días de mi llegada y he disfrutado mucho de mi estancia aquí, he visto a casi todos los amigos de Santiago de Cuba y ver que están tan bien es una alegría enorme.
Valledupar es una ciudad alegre, de personas cariñosas y hospitalarias. Sus principales avenidas están adornadas con arboles a los lados que brindan sombra que el peatón agradece pues el sol es intenso, casi tan intenso como el carisma de los vallenatos. Se respira música por toda la ciudad como es lógico en un lugar que se respira y exhala los ritmos de uno de los más representativos géneros musicales de Colombia: El Vallenato.
El  rio Guatapurí es hermoso, sus aguas son frías y cristalinas, previenen directamente sin intermediarios de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Aquí en esta ciudad sí que saben recibir a un visitante, he estado embriagado no solo de licor sino de fiesta también, los carnavales de Valledupar son un derroche de color y cultura vallenata, cada barrio de la ciudad presenta una comparsa con el tema de su elección, el único requisito es el color. Los espectadores no fuimos solo eso, fuimos parte del carnaval también pues se inició una férrea batalla entre espuma y maicena que le deja a todo el mundo la piel blanca y el pelo canoso, desde los más pequeños hasta los más grandes se divierten lanzándose todo tipo de menjunjes en el cuerpo.
Agradable estancia en un lugar al que siempre había soñado venir y que ha llenado todas mis expectativas.
Mañana salgo para Bogotá y no deja de darme nostalgia el término de esta aventura que ha sido una verdadera lección de vida.

viernes, 25 de febrero de 2011

INGRESO A TERRITORIO COLOMBIANO

En Puerto Obaldía se nos unió un argentino su nombre es Diego y es fotógrafo, tercer fotógrafo del grupo ya que dos franceses también lo son, espero que puedan pasarme unas buenas fotos de la comarca pero está en veremos, pues los fotógrafos son celosos con sus fotos pero aspiro que aunque sea un par me den.
Llegamos a migración y chequeamos, intenté pedir tres meses de permiso peor solo me dieron 60 días tengo un mes menos de lo esperado para tratar de arreglar mi situación migratoria, pero lo alegre es que ya por fin crucé oficialmente la última frontera, me ha llevado 12 días pero por fin cruce la última.
Capurganá es espectacular, el paisaje es más bonito que los anteriores y las condiciones del poblado son abismalmente más modernas que las de las islas de San Blas, aunque tampoco hay luz eléctrica en el pueblo colocan por horas una planta que alimenta a todas las casas en los horarios mas claves, se venden minutos a un precio cómodo y mucha oferta de comida.
Desde Capurganá hay un sendero que comunica con Zapsurro, la primera población colombiana. El sendero está compuesto por un derroche de naturaleza impresionante, es algo así como estar en el Edén.
El disgusto del día me lo hizo pasar el chileno, el estúpido se robó una hamaca de Caledonia, una hamaca que debió haberle costado un ojo de la cara a la humilde población de ese lugar y pone como pretexto que le cobraron 4 usd por quedarse con la novia en una hermosa cabaña y que según este energúmeno era muy caro y por eso la hurtó. Con esto ya me tiene hasta la coronilla, aun estoy cerca pues me deben el dinero que presté para la lancha y que en definitiva es mi pasaje para Bogotá, pero en cuanto me pague no lo quiero a volver a ver nunca, es un reverendo imbécil, como va a robarle a gente que en definitiva le dio donde dormir.
Por lo demás estamos bien, nos ubicamos en un pequeño hostal que pertenece a doña Nelly, una negra simpática que nos ha atendido de maravilla y nos cobro a cada uno el 7 mil pesos, el equivalente 3.50 usd un muy buen precio, haber si no el idiota del chileno le da por robarse una silla por la excesiva tarifa de nuestro hotel.
Merecido descanso para otro día extenuante. Mañana por la mañana la salida es hacia Turbo en otra lancha que debe demorar 2 horas y media y de esta manera poner fin a la zona selvática por recorrer. En Turbo ya debe seguirse el recorrido en bus por las entrañas de esta hermosa tierra colombiana.

COMARCA KUNA YALA













DIA UNO (Arribo a Playón Chico)
La brisa del mar me da en la frente, aunque fuera de contexto totalmente escucho: “My heart will go on”. Estoy en la plaza central de Playón Chico en la Comarca Kuna Yala. Debo explicar cómo llegue aquí.
Anoche no pude dormir casi absolutamente nada, estaba muy nervioso se me atravesó muchas veces por la mente durante la noche cancelar el vuelo a Playón Chico y ver otras variantes, pero en realidad hasta ese momento no sabía ningún otra variante. Tuve diarrea, la preocupación  no me dejaba dormir, créanme que decir las cosas es mil veces más fácil que hacerlas. Tempestuosamente llegaron las 4:00 AM  y tuve que levantarme, Anael ya se había levantado y ya no había forma de hacerse para  atrás… me fui al aeropuerto. Cogí el único avión el cual salió a las 6:00 AM. Despedí la Ciudad de Panamá la cual aun dormía, de a poco el pequeño avión en donde íbamos 15 pasajeros empezó a dejar la selva de cemento para adentrarse en la espesa selva verde. Desde la ventanilla veía como iban desapareciendo las últimas casas hasta que de pronto solo tuve debajo de mi vista una enorme alfombra verde, únicamente franqueada por pequeños ríos, este panorama no fue diferente la siguiente media hora hasta que el avión descendió en el esperado lugar. De los 15 pasajeros habían: 4 argentinos que iban a hospedarse en un hotel exclusivo que hay por playón Chico, un documentalista de National Geografic, 9 nativos Kuna Yala y al parecer el único guatemalteco que se tenga datos recientemente, según el dueño de la única tienda quien lleva 25 años de atenderla me dijo que nunca había visto a un guatemalteco, de hecho no sabía ni donde quedaba. Al salir del avión los 4 turistas argentinos se fueron junto con el documentalista al lujoso hotel que queda a un costado de Playón Chico, en otra isla, manifestando de esta manera la incipiente explotación hotelera en la zona Kuna, además claro de la usurpación de su territorio y la maldita exclusión y marginación.
Me quedé solo con los demás pasajeros que de a poco se fueron dispersando por sus conocidas laderas.
Caminé hacia un pequeño puente ubicado al lado de la pista de aterrizaje que comunica a la isla donde está el poblado de no más de mil habitantes. Al terminar el puente un oficial guardafronteras me pregunto que a donde me dirigía y yo sinceramente le indiqué que no sabía que lo que yo quería era ir a Puerto Obaldía, me dijo que eso quedaba muy lejos y que hacía 3 días que no pasaba nada para hallá. En ese momento quise correr atrás del avión para regresar pero solo lo pensé, mis pies se quedaron firmes en el lugar donde estaban. Al salir quise pensar que habría más mochileros por aquí pero soy el único ente perdido en esta selva caribeña. Sin embargo de a poco me fui soltando con los habitantes, mis primeros amigos los mismos guardias me brindaron todo el apoyo, me dejaron  guardar mis cosas allí.
 El caserío está de fiesta, hoy se celebran 86 años de la Revolución Kuna que puso fin a la opresión policial que había en el sector hacia el año 1925, la cual los obligaba a no poder usar sus trajes, ni su lengua nativa, a dar grandes tributos y ser maltratados física y emocionalmente.
Hubo toda una representación de la heroica acción de hace tres cuartos de  siglo.  Me causó asombro ver que en su bandera de lucha la cual está compuesta por tres franjas horizontales dos rojas y una amarilla en medio anidaba en el centro una esvástica, pero el profesor de la zona me explico que no tenía nada que ver con el movimiento nazi puesto que ese símbolo fue colocado en la bandera en 1924, año en que no se popularizaba este símbolo aun con el movimiento fascista alemán; es más bien un simbolismo de dos brazos cruzados simbolizando unión de lucha entre todos los hermanos Kuna.
Por la tarde conocí a Jorge, capitán de la pequeña embarcación mercante colombiana “Maranatha”, esta junto a otras muchas embarcaciones colombianas se encargan de abastecer la zona de granos básicos, así como artículos de primera necesidad, una parte las cambian por cocos y lo otro lo dejan a crédito en las pequeñas tiendas de los comerciantes de cada población y cuando vienen de regreso hacia Cartagena pasan cobrando lo dado al crédito. Jorge se fue por el medio día, llevaba ya 3 días aquí, no me dejo mucha seguridad de si sabía si alguna embarcación llegaría después. Horas más tarde llegaron dos embarcaciones colombianas mas y una panameña, en una de las colombianas venía un anciano brasilero que anda de mochilero también, casualmente habíamos coincidido en el bus de Costa Rica a Panamá.  Jorge es colombiano y como es típico dentro de ellos muy buena gente, me preguntó que si ya había comido y diciendo eso ya me tenía un plato de comida servido, arroz blanco con dos alitas de pollo que me supieron a gloria, de eso si no me puedo quejar, de la comida,  pues en la cena mis anfitriones policiales me invitaron a cenar un rico arroz blanco con caracol y lentejas. No le atribuyo esto a la casualidad o a la suerte porque sé que es obra de Dios que está conmigo y él es quien me cuida. Además de todas esas bondades alimenticias los guardias me ofrecieron una hamaca para dormir en el puesto de mando.
Por la tarde hablé también con Marcial,  Capitán de otro barco panameño, me contó que estuvo por dos meses en Guatemala y que era la ciudad de Centroamérica que más le gustaba, obviamente es bonito oír esas palabras del lugar que te vio nacer, me habló de muchas cosas de la vida, muchos puntos de vista que jamás había analizado, es esto precisamente lo que buscaba en mi viaje, abrir mi mente. El mundo tiene tantos puntos de vista como personas que lo habitan y entre más puntos de vistas conoces mas sabias se vuelven tus decisiones.
Cayó la noche y ahora estoy con una “Balboa” bien fría, con la brisa del mar en la cara y sobre mi cabeza hay un cielo espectacular, estrellado a mas no poder aquí en Playón Chico no hay electricidad y la oscuridad hace que se luzcan hasta las estrellas mas tímidas.
No queda más que descansar y ver que nos deparará el destino para mañana.


DIA DOS (Sigo en Playón Chico)
Sigo en el mismo lugar, sin esperanzas de salir de aquí. No hay mucho que contar el día de hoy, no he hecho nada mas que leer y leer al lado del muelle, el sol sigue tostándome la piel como si fuera una grano de café. La desolación empieza a recorrer todas mi venas, pero no me voy a devolver a Panamá eso si que no, salí con un objetivo y lo voy a cumplir.
Espero mañana tenerles mejores noticias….

DIA TRES (CALEDONIA)
Ya no somos dos los perdidos en el caribe panameño, somos ahora siete. Me encuentro en una hamaca ubicada dentro de una cabaña que  está suspendida literalmente sobre el mar, puedo escuchar el vaivén del agua jugueteando debajo de mi espalda, como estoy dentro de  una cabaña no siento la brisa. A lo lejos escucho los rugidos del mar abierto vociferándose maliciosamente con la barrera coralina que sirve de rompe olas natural a la isla de Caledonia. 
A mi lado inicia el ronquido de un colombiano y 4 personas mas duermen plácidamente, 3 franceses y un chileno.
Nunca imaginé en la mañana estar aquí y con esta compañía. Me desperté como a las 5:00 AM, pernocté en el puesto de mando de Playón Chico, los dos guardias amigos me prestaron un colchón y dormí plácidamente debajo del portal de la comisaría. Mi despertador fueron los gritos de los pescadores que salían del lugar listos a cumplir la misión diaria de llevar la comida a la mesa. Aunque en primera instancia protesté, después agradecía ese levantón pues caminé sobre el puente para ubicarme en la mitad y ver como frente a mí empezaba su jornada laboral occidental el rubio astro dador de vida, este fue otro espectáculo sin precedente, pareciera que llegara a otro mundo o que viviera una vida paralela, todo aquí es hermosamente nuevo.
Empezaba de esta manera otro día en la tranquilidad de la comunidad indígena panameña. Ayer esperaba un barco hacia el sur que nunca llegó y hacia la media mañana de hoy aun no llegaba tampoco. Lo que si llegó afortunadamente fue el desayuno pues Bebo uno de los guardias me brindo café recién hervido junto con tres frituras de harina de maíz y un poco de jamón con salsa de tomate, empezaba el día de buena manera junto  a la solidaridad de mi nuevo amigo. Siguieron los actos por la conmemoración del aniversario, aquí se dice que son diferentes a los de ayer pero en esencia es lo mismo: jóvenes disfrazados de guerreros de principios de siglo simulando la batalla contra las fuerzas fascistas policiales.
Conversé ampliamente con la tripulación de los mercaderes colombianos, me hacían cuentos de su hogar: “La isla Fuerte” ubicada a media hora de las costas cartageneras. Los nativos llegan como desfilando a venderles los cocos o a comprar de todo tipo de mercancías. Los colombianos hoy además de la comida también improvisaron una tienda y vendían ropa interior, escobas, recogedores y hasta discos de películas.
En la pura esperadera de un barco nos dio el medio día, ya Bebo me había llamado para deleitar mi paladar con una sopa de pulpo con yuca y plátano verde, me hizo recordar las caldosas de Cuba por su consistencia.
Pasado el medio día llegó una lancha, rápidamente me precipité al muelle, pero lamentablemente su ruta era la contraria a la que yo iba, me estaba entrando ya la desesperación, no es que no me sienta a gusto en este lugar pero mi espíritu nómada ya me sugería que era hora de partir, pero en estos parajes mi instinto debe relajarse y cooperar ya que la transportación es irregular e impredecible.
Al filo de las 3:00 PM cuando estaba enfrascado en un férreo debate sobre la injustica en los precios de los botes, recibí un llamado de Ramón el otro guardia, este me indicaba que divisaba una lancha, de las escasas embarcaciones de pasaje que presumiblemente atracaría en el muelle de Playón Chico. En efecto atraco allí y dejó dos pasajeros la misma cantidad de personas que deseábamos salir de allí. Nos indicó el lanchero que se dirigía a Caledonia, la última de las islas antes de llegar a Puerto Obaldía, sin dudarlo salté hacia adentro de la embarcación. Adentro venían los 3 franceses y el chileno además de dos señoras y sus hijos que se dirigían a Tupiales (la siguiente isla).
Cuando el motor encendió y empezó el recorrido por el mar, la adrenalina se me subió al máximo después de dos días estaba tomando forma el camino hacia Colombia, la última frontera pero también la más necia se podía olfatear ya.
Dos franceses venían juntos, una muchacha y su tío (muy joven también) y la otra muchacha de Francia venía con el novio, un chileno.
Con los primeros en seguida hice amistad pues ella reside en Guatemala hace tres años y su español es muy chapín. Los otros también se veían buena gente más la comunicación no era tan fluida, bueno a decir verdad la actitud del chileno no me agradaba para nada, tiene 20 años y cree que ya conoce de memoria toda la comarca y ni siquiera había llegado antes a esta región, además habló de forma despectiva del Che razón suficiente para que no me agrade nadie.
Conforme fue pasando el camino fui enterándome de interioridades de los compañeros de viaje; tengo la impresión aunque no puedo asegurar que el brasilero no es ningún evangelista, sospecho que es más bien una persona que aprovecha este discurso del evangelio para ganarse favores entre los creyentes de las islas y no pagar ni comida ni donde dormir. El colombiano, el chileno y la novia no tenían ni un solo centavo además su pasaje a Caledonia y los otros dos franceses hasta el momento no tengo queja ni suposiciones de ningún tipo.
La lanchaba avanzaba de manera rápida e inquieta, por momentos tuvo que ir despacio pues las olas eran grandísimas y parecía que dábamos vuelta. Más de una vez mire que tan lejos estaba la costa por si me tocaba nadar hasta ella. El atardecer fue un regalo de Dios, algunas veces he estado en la playa y he esperado ver como el sol se esconde en el mar, pero nunca había estado en la posición contraria, ver el atardecer desde el mar hacia la costa y esta primera vez fue digna de un cuadro: Las olas retozaban enfrente de nosotros, mas allá se veía la arena blanca contrastar con el espeso verde de la selva y conforme mas se alejaba de la vista la selva tomaba colores más azulados ladera tras ladera para finalizar con un sinfín de tonalidades naranjas que emanaban de un núcleo rojizo y redondo, era el solo que parecía como si se fuera apagando conforme se escondía detrás de la última ladera.
Ya entrada la noche llegamos a Caledonia, los tres compañeros ya mencionados no tienen ni donde caer muertos y por solidaridad todos decidimos permanecer juntos, el único que cobardemente desapareció fue el brasilero, salió en busca de la iglesia más cercana y sus compañeros de los cuales sabía que no tenían dinero ni se acordó demostrando de esta forma su oportunismo religioso. Solicitamos hablar con el Ceilán (cacique) para que nos diera un lugar donde poder armas unas carpas pero nos dijeron que en ese lugar no era permitido ubicar carpas que había que pagar la cabaña y que eran 5 usd por persona, se trató de explicarle la situación al Ceilán pero fue en vano, el decía que la única forma era pagar o ellos iban a quitar el equipaje, entonces decidí pagar el mío y el del colombiano y los dos franceses pagaron el del chileno y su novia.
El problema ahora era cómo íbamos a salir mañana, la lancha cobra 175 usd y los otros franceses solo tienen 50 usd. Todos aseguran tener dinero en sus respectivas tarjetas de crédito pero aquí ni conocen que es la luz eléctrica mucho menso un cajero electrónico. Resolví prestarles el dinero a los que no tenían el dinero con la promesa de que cancelarían su deuda en Puerto Obaldía, done presumimos deba haber cajero.
Así termino el día de hoy, jornada llena de inesperadas situaciones pero que es lo que hace de este viaje algo emocionante. Mañana seguramente vendrán cosas nuevas.



DIA CUATRO (Puerto Obaldía y justicia al brasilero)
El de pie oficial fue a las 6:00 AM aunque yo estaba despierto desde las 5:00 AM fui el primero en irme a bañar luego ya me tocó esperar a los demás.
Luego nos dirigimos al muelle y por el camino yo propuse que si el brasilero quería ir debería cancelar 5 usd más puesto que su conducta no había sido solidaria el día anterior, todos estuvieron de acuerdo. Llegamos al muelle, el lanchero ya estaba preparando todas las condiciones para partir. Casi cuando nos disponíamos a partir llegó el Jorge el brasilero y le dijimos del nuevo precio a cancelar, se molestó mucho y se fue, nadie lo rogó salimos de Caledonia dejándolo allí, justo castigo por su mala conducta y poca actitud de compañerismo, deberá sorteárselas para salir de allí.
Después de un camino de hora y media en lancha llegamos a Puerto Obaldía, la tan ansiada última parada de la comarca Kuna Yala aunque este lugar fronterizo no tiene casi ningún indígena Kuna.
Bajamos de la lancha y nos recibieron un par de carteles invitándonos a desmovilizarnos, nos invitaban a ya no ser “narcoguerrilleros” debieron cambiar esa palabra por “narcoparacos” que en definitiva son los que se encuentran más documentados sobre abusos a los derechos humanos y actividades ilícitas relacionadas con la droga.
Chequeamos migración y ya una lancha nos esperaba para salir de la comarca y de Panamá.
Fueron días aunque difíciles muy interesante, compartidos con comunidades aisladas completamente de las costumbres occidentales. Los kunas no tienen el chip programador de conductas de consumo desenfrenados, su vida se basa en la riqueza del espíritu y no en la acumulación monetaria como forma de vida.  Sus relaciones de producción, distribución y consumo son  un eslabón evolutivo más por encima de nuestras “moderna” forma de vida basada en la explotación del hombre por el hombre.

domingo, 20 de febrero de 2011

DESPEDIDA DE PANAMA

Llega la hora de despedirme de la Ciudad de Panamá, y sin duda del que más me duele despedirme es de Manuelito, el hijo de Vanessa y Anael, con este bebe de 3 años hicimos click, nos llevábamos muy bien, es un niño con un ángel hermoso, en ocasiones lo abrazaba y cerraba los ojos como de deseando que fuera mi pescadito.
También es triste dejar los amigos, Vanessa y Anael me trataron espectacularmente, nunca tendré cómo agradecer todas sus atenciones. Además es triste también despedirse de doña Ana la mamá de Anael, ella era la encargada de hacer dichoso mi paladar con exquisitas comidas que devoré todos estos días por acá.
Adiós amigos,  que se nuestro Dios que los bendiga y les multiplique en felicidad toda su hospitalidad.

LO QUE VIENE
Salgo en la madrugada a Playón Chico, como ya expliqué antes en la costa atlántica de Panamá. Lo más difícil es hallar la forma de conectar con Puerto Obaldía porque ya desde allí las lanchas hacía Capurganá son diarias y desde Capurganá a Turbo también son diarias.
En teoría dos días deberían ser suficientes para estar en Turbo, eso ya en territorio colombiano, mi presupuesto  a estas instancias del viaje ya es precario, debe alcanzarme raquíticamente para transporte hasta mi destino final y comer algo, así que si toca pernoctar en algún lugar deberé hacerlo en el Hotel Macarena (la playa).
No todo es malo con este cambio de planes, podré ver de cerca playas casi vírgenes y conocer en alguna medida la cultura Kuna Yala, que por cierto son la población indígena mayoritaria en Panamá. Trataré de hacer un análisis comparativo de sus costumbres con la de los indígenas en Guatemala, a primera vista puedo decir que sus tejidos son igualmente coloridos aunque menos elaborados que los textiles mayas, pero en cuanto su cultura aun no se nada.
En este paso que estoy por iniciar lo que más me duele es no poder llevar cámara, porque estoy seguro que las vistas que tendré serán paradisiacas. No obstante prometo ver y fijarlas en mi mente y poder describírselas hasta con los más mínimos detalles por esta vía.
A estas alturas ya el temor cedió y empieza a correr la adrenalina de enfrentarse a lo desconocido, a ver cosas que jamás pueden verse en una ciudad. Muchos me dicen loco, y en cierta manera lo soy, pero un loco diferente, un loco que va descubriendo la tierra que tanto ama, abriendo cajas de pandoras lugareñas y cogiendo lo bueno que sale de ellas y enfrentando lo malo, aprendiendo para mi vida y sobre todo viviendo la aventura de no ser un ente estático aprisionado a estrés de la cotidianidad apresadora y absurda.
No creo que pueda escribir hasta Puerto Obaldía, así que será un adiós parcial, espero que cuando vuelva a escribir sea para decirles que ya estoy en territorio colombiano o por lo menos listo para cruzar la frontera, la última frontera ya pasé cinco y solo falta esta.
Todo saldrá bien, estoy seguro, voy de la mano de Dios que me protege, así que no hay nada que me pueda pasar. Seguiré mi ruta:
“HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”.

PRELUDIO SABATINO

Estoy ahora en la casa de Vanessa, sigo en espera del vuelo hacia Playón Chico el lunes.
Ayer en la noche me invitaron a salir de nuevo, (creo que me están mal acostumbrando), fuimos al Hard Rock Café aquí en Panamá, aunque no es el tipo de lugares que suelo frecuentar la pasé de maravilla con la compañía que tuve. El ambiente estaba muy bueno y siempre es bueno escuchar algo de rock con buenos amigos.
Por la mañana estuve buscando información en internet sobre Playón Chico, a acepción de un supuesto ferry y un velero de otros aventureros más locos que yo, no he sabido de absolutamente nada que me pueda conectar con Puerto Obaldía, será cuando llegue allá que sepa qué podré hacer. Debido a que la información es escasa y nada alentadora decidí ya no darle mucha cabeza a eso.
Por la tarde fui al canal de Panamá, es sin duda en ingeniería lo más impactante que han visto mis ojos, es algo que parece sacado de película de ficción. El canal de Panamá demuestra que cuando los humanos nos proponemos algo majestuoso puede ser posible, es una lástima que este canal lo incentivara únicamente intereses económicos, estoy seguro que si utilizáramos ese ingenio para tratar de erradicar la pobreza podríamos hacerlo, pero lastimablemente no hay interés económico en eso y por lo tanto el canal es una realidad y equidad para la humanidad sigue siendo una utopía, que insolente es el egoísmo humano.
Estoy solo ahora, pensativo, no deja de ponerme triste actitudes de gente que amo, o por lo menos solía amar. Pero el tiempo es sabio y este viaje me dará  la serenidad para tomar decisiones trascendentales en mi vida.  Además estoy algo decaído pues ya hoy se cumplen dos semanas que no se nada de mi hijo, mi bello pescadito, el es sin duda la personita más especial en mi corazón y por situaciones coyunturales he dejado de verlo hace ya algunos meses, pero uno de los objetivos de mi lucha, de mi diáspora, es tratar de estar mejor para poder verlo más seguido y que él pueda estar como se merece un hijo mío.
Tengo mucho que decir de lo que viene del viaje, pero será mañana que sacaré todo.  Les aseguro que calma es lo único que no tengo, será un viaje selvático por la comarca de Kuna Yala sin tener la menor idea del entorno tanto geográfico como social, espero que Dios ponga gente solidaria en mi camino y por qué no, un poco de suerte.

viernes, 18 de febrero de 2011

PANAMA (PARTE 1)











Hoy he descansado muchísimo, ha sido la jornada reactivadora.  Llevo ya 6 días de viaje y el cansancio ya se hacía sentir. Es bueno haber recargado baterías más si se toma en cuenta una nueva eventualidad. El avión que debería llevarme a Puerto Obaldía está repleto hasta el 20 de marzo y obviamente no puedo quedarme en Panamá hasta esa fecha.
Pero vamos por pasos: Llegué ayer a las 5:00 AM a la Ciudad de Panamá, para variar mi despiste fue un obstáculo nuevamente, debo poner especial énfasis en mejorar eso en mi vida, al llegar me di cuenta no había apuntado el número de mi amiga Vanessa quien es la que me recibiría aquí en Panamá, lo tenía en mi correo pero como hacía para verlo en mi correo a las 5:00 AM, por suerte la terminal Albrook en Panamá además de ser terminal es un centro comercial (enorme por cierto) busque con mi laptop señales de wifi pero todas están con seguridad por lo que no podía accesar  para suerte mía después de muchos intentos encontré una abierta que era de la tienda que lleva el mismo nombre que la terminal me conecté y pude ver el número de teléfono. Llamé a Vanessa pero me respondió Anael (su esposo) me dijo que en 20 minutos llegaba por mí. Me senté en Nikos café y me tomé un capuchino, a esa hora de la madrugada si es posible tomar un poco de café ya después es casi imposible por el intenso calor que hace en esta ciudad. Anael llegó exactamente en 20 minutos, a pesar de ser chapín conoce esta ciudad muy bien, ha vivido aquí por año y medio, el es gerente de una empresa de compresores para su sucursal en Panamá y Vanessa es la gerente de una empresa guatemalteca que también tiene su sucursal en Panamá. Después de darnos soberbio desayuno, nos fuimos a la oficina del primero es allí donde sería mi encuentro con Vanessa que más que mi amiga es como una hermanita, crecimos juntos siendo vecinos en Santa Lucía Cotzumalguapa, muy distante ya por cierto. El encuentro fue muy efusivo tenía casi dos años de no verla y siempre es emocionante ver a buenos amigos. De inmediato nos fuimos para Air Panamá ubicada en el aeropuerto Albrook para comprar el pasaje para Puerto Obaldía. La inesperada respuesta nos la dio un muchacho que atiende las ventas, estaba todo agotado hasta el 20 de marzo. En ese momento llega frustración total, no se podía parar el viaje ya he recorrido mucho hasta aquí como para regresar, solo falta una frontera y junto con Vanessa nos pusimos a buscar soluciones, la primer solución era irse a la ciudad de Colón y tratar de ver si por allí podría aparecer una embarcación que me llevara hasta Obaldía, en este caso  la más optimista solución no iba a durar menos de 3 días por la distancia que hay y la poca frecuencia de embarcaciones. La otra solución era coger un avión hasta la localidad de Playón Chico, un pequeño centro turístico en el atlántico panameño que recortaba el camino a la mitad. Realmente después de meditar sobre mis posibilidades decidí por la segunda, salgo el día lunes a las 6:00 AM hacia Playón chico sin el más mínimo conocimiento si abra forma de conectar con Puerto Obaldía. Aunque no es el lejos, los divide una espesa selva en la comarca Kuna Yala. Estoy nervioso, en serio lo estoy pero salí con un propósito de Guatemala y debo alcanzarlo, se que Dios está conmigo y será él quien guíe mis pasos.

CANAL, INFRAESTRUCTURA Y PARAISO FISCAL
Por la noche Vanessa me invitó junto con su familia a una cena en un precioso lugar ubicado en una isla a un costado del canal, son en realidad tres islas a las cuales se llega por medio de unas carreteras que se construyeron con las rocas que se fueron sacando durante la construcción de la mega obra americana en este país. Es realmente impresionante el espectáculo que pude presneciar por la noche, por un lado se veía una larga fila de embarcaciones esperando su turno para poder pasar hacia el mar Caribe y por el otro su consecuencia: una serie de monstruos de cemento de altitudes bárbaras poco creíble de pertenecer a Centroamérica. Inmaginé por un momento como sería aquel lugar si no estuviera el canal y de inmediato me vino a la mente el Chocó en Colombia. Panamá que fue hija de Bolívar luego fue casi arrancada por el Tio Sam y posteriormente el Tio Sam la dejo parcialmente libre. Puedo decir sin temor a equivocarme que el alma de Panamá es su canal. Quizá el corazón sea su paraíso fiscal, la apertura indiscriminada a capitales de todo tipo de procedencia que se transfiguran en inversiones en el país. Los guatemaltecos tenemos un ejemplo palpable: Jorge Serrano Elias, después de ser presidente del país el mismo se dio un golpe de estado y abandonó tierras chapinas arrancándole al pueblo cantidades calamitosas de dinero que vinieron a parar aquí, dejando sin comer a miles de guatemaltecos, dejándolos sin estudio y robándole su futuro a miles de niños.
Quizá pueda pensarse que estoy siendo muy duro con este país pero en realidad el nivel de presunción de la gente aquí es grande y deben saber que su realidad apologetizada por los edificios, es la misma que todos los demás países: explotación, saqueo, y más aquí que en otro país de Centroamérica el robó casi total de su cultura.
Tengo algunos días más por aquí, se que conoceré gente con quien poder platicar esto que estoy escribiendo ahora, quizá me den puntos de vista que aporten a la deducción que ahora tengo.

jueves, 17 de febrero de 2011

COSTA RICA

Estoy ya a pocos  kilómetros de la frontera de Panamá, hace como una hora que el bus pasó por la localidad de Pérez Zeledón. Los paisajes desde que salimos de San José han sido muy bonitos, mucho más que los de la frontera de Nicaragua a San José, pero de manera general desde que salí Costa Rica  me ha regalado los más bonitos paisajes, es sin duda este país la capital ecológica de Centroamérica.

No pude disfrutar de mi estancia en este país tanto cómo hubiera querido pero de todas la frontera Panamá es la más exigente y también la que más plata saca. Se me fue mi breve estancia por estos lares  en arreglar problemas puramente burocráticos pero  indispensables para poder pasar a Panamá y seguir con mi ruta. Tercera vez que he estado en Costa Rica y todavía no me la he gozado como se merece este lindo país.
Lo que más me dolió fue no haber podido hablar mucho con la gente, que es allí donde descansan las historias más espectaculares, historias que ni James Cameron pueden darnos.
Descansé en un bonito Hotel: El Hotel CACTS, muy cerca de la terminal de Ticabus y muy cerca de todo lo bonito del centro de San José, en realidad se los recomiendo, no es tan barato, pero si necesitan hacer una parada técina y de reposición de fuerzas este hotel llena todas las expectativas: full internet, piscina, tranquilidad, dos cuadras de ticabus y absolutamente todo a la mano.
El personaje más pintoresco, amable y definitivamente honesto que conocí aquí fue Pedro el maletero de Ticabus, lo conocí debido que para variar dejé olvidado mi bolsa con todos mis documentos en el maletero del bus (hasta ese momento no sabía enque parte), le dije y el abrió el maletero y lo encontró, con lo ciego que me tenía la desesperación pudo haberse robado la bolsa con 500 usd que iban dentro pero  en cuanto lo encontró dio soberbio grito de alegría: “Muchacho aquí está” y de ese modo Pedro acabó con los 5 minutos de mayor angustia del viaje. Pedro es maletero, como dice el mismo. "es nacido, criado  y trabajado en Costa Rica", platicamos un poquito antes de partir el bus, luego me dio un abrazo como si fuera un hijo suyo el que se montara al bus, me ubicó con la mirada en el asiento que estuve y me hizo ademanes recomendándome tener mucho cuidado y tener ojo puesto en mi papales. Así somos los latinos tenemos la capacidad infinita de regalar cariño.
La carretera de Costa Rica a Panamá nos ofrece del lado tico otra muestra de exuberante belleza natural, a una hora de la frontera del paso Canoas, la civilización se une con lo natural al serpentear juntos una montaña un hermoso rio y la carretera panamericana, un espectáculo sin precedentes en este viaje, muy bonito.
El mayor contratiempo del viaje fue el haberse roto el silenciador del bus, eso nos retrasó alrededor de una hora, en medio de la nada, afortunadamente para todos en medio de la nada había un taller mecánico como que supieron donde poner estratégicamente el chuzo, no creo que sea casualidad.
Así salí de Costa Rica, despedí una ciudad hermosa y de gente amable. Mi destino es el último país centroamericano antes de adentrarme en la espesa selva del Darién, mentiría si digo que no me da algo de temor, pero ya llevo muchos kilómetros recorridos como para echarme para atrás.

Adiós Costa Rica, PURA VIDA!!!

martes, 15 de febrero de 2011

NORA LA SOÑADORA

NORA LA SOÑADORA

Hace ya dos horas que pasamos la frontera de Costa Rica, sentí la necesidad de escribir. Al lado mío viene Nora una señora nicaragüense de 38 años, mamá de Génesis y Horacio, viene desde su natal Masaya al sur de Managua rumbo a San José en Costa Rica, es una de muchas personas nicas que emigran hacia el sur también, buscan una mejor vida en Costa Rica. Génesis tiene 16 años y Horacio tiene 11, viven en Managua con la mamá de Nora quien está muy enferma. Le pregunté a Nora que cual era su sueño, qué es lo que espera a largo plazo,  su respuesta fue tajante: “Quiero que mis hijos logren lo que yo no alcancé, ellos son  los amores de mi vida” contener una lagrima en mis ojos fue bastante difícil pues hace unos días al partir estaba escribiendo precisamente sobre la vocación de una madre. Según la misma Nora me contó ella ya no vive para ella, ella vive y ve por los ojos de Génesis y Horacio, quiere que vallan a la Universidad y sean personas de bien. Me pregunto cómo los  estadounidenses pueden pensar que un inmigrante es un delincuente, como Nora hay millones de  historias nobles en todo el mundo, historias de inspiración, de dedicación y de consagración. Me dice Nora que su mamá está muy enferma y que además de querer que sus hijos sean profesionales quiere que su mamita viva tranquila sus últimos años, esta afirmación me impactó mucho, la serenidad con la que Nora habla es digna de un gladiador, su lucha titánica ante las adversidades y los desprecios en Costa Rica con el único fin de que sus seres queridos salgan adelante.
Historias como la de Nora se da a diario allá en la otra frontera en la del norte, allí donde los sueños se despedazan en la cantidad de patadas que da un oficial de inmigración a los soñadores de una vida mejor. Un inmigrante es bondad, un inmigrante cruza montañas y desiertos en un éxodo doloroso con el fin de que ese dolor por medio de la alquimia soñadora logre convertirse en bienestar a su familia. Le pido a Dios que bendiga a Nora y le haga cumplir sus deseos y logre a cabalidad sus sueños.
Le comenté a Nora que yo también soy un inmigrante, que voy más allá del horizonte, que mi dolor también lo llevo en el corazón y que llevo el pesar de dejar atrás a la gente a quien amo, mi familia y hermanos. Le dije que llevo su mismo sueño: Quiero que mis padres logren disfrutar en algún momento tanto sacrificio que ellos  han hecho.
He visto por las ventanas del bus tantos árboles como estrellas en el cielo, he visto tantas casas como sueños tengo. Y como sueños tiene Nora y tienen todos los inmigrantes de este mundo patas parriba.
Seguiré contando los arboles y las casas en definitiva faltan muchos árboles y casas hasta Bogotá.

NICARAGUA LA OLVIDADA SE LEVANTA








NICARAGUA LA OLVIDADA SE LEVANTA

Son las 6:00 AM y estoy saliendo ya de Managua a San José.
Este era al país donde quería estar más tiempo, siempre oí hablar de aquí y sentía una gran curiosidad.
Llegué procedente de Honduras antes de ayer a las 5:00 PM, me recibió una ráfaga de calor en cuanto bajé del bus, es sin duda esta junto con Ciudad de Panamá las dos capitales más calurosas de Centroamérica. Los 36 grados se hicieron sentir conforme daba cada paso hacia el teléfono más cercano, es curioso pues no había ningún teléfono de publico 3 cuadras a la redonda y las personas  se daban el banquete de su vida viéndome buscar un teléfono, al final el mismo dependiente de Ticabus me “prestó” su teléfono celular con el cual llamé a Zaida, (compañera que estudió en Cuba)  pero al finalizar mi llamada me dijo que eran 40 córdobas el equivalente a 2 dólares, la llamada local más cara que he hecho en mi vida tomando en cuenta que fueron máximo 3 minutos. En fin salí rumbo al Centro Comercial Managua uno de los más conocidos en esta ciudad, quedamos de encontrarnos allí con Zaida pero no se pudo debido a que el lugar estaba cerrado por ser domingo para los que vivimos en ciudades como la Ciudad de Guatemala donde el apego al consumo es lastimosamente una forma de vida, ver esto es insólito, en Guatemala es cuando más tarde se cierra pero bueno al final tome otro taxi que me llevo a media cuadra de la casa de Zaida. El recibimiento de ella fue espectacular, me  ofreció su casa con todo el cariño del mundo y aunque no estaba en mis planes pues no quería molestar me quedé allí. Lenin su novio es una buena persona un poco reservado pero escucha atento todo lo que se dice como analizando las cosas y sus intervenciones aunque escuetas son puntuales. Compramos un litro de cerveza Toña para amenizar la plática, y luego de uno solo decidimos que aunque era domingo no era mal día para celebrar. Fuimos a “Bar Café La Esquina” no vi café en la carta pero a esa hora y con ese calor lo menos que quería ver era un café. Nos tomamos sendas botellas de Toña y hasta nos pusimos  bailar, rememorando días antillanos.
Al día siguiente me dirigí a Granada, un pintoresco y bello lugar ubicado a las orillas del lago de Managua o su nombre en lengua autóctona…. Granada es el estandarte de la arquitectura colonial nicaragüense, el parque central es muy bonito, además peculiar ya que desafía la típica estructura central de las ciudades españolas, pues además del ayuntamiento, la casa del gobernador y la iglesia; el portal del comercio de esta ciudad se alarga por un costado dando cabida a varias casas de antiguos terratenientes españoles, nunca había visto una repartición así en un centro urbano colonial, eso es un punto a su favor en Granada, el otro punto a su favor fue el “Vigorón”( Yuca Con Chicharrón)  rica comida que es típica de Granada y se dice que el que llegó a Granada y no comió Vigorón es como que no hubiera ido, así que debo agradecerle a un comerciante con el que coincidí en el banco que fue el que me dió esta exquisita sugerencia. La calzada que lleva hacia el malecón es muy bonita y está bien cuidada a diferencia de las zonas perimetrales que están bastante descuidadas y en cuanto más se alejan del centro mas descuidada están las casas. El malecón lastimosamente si está en muy malas condiciones,  lo que le sucede a este lago contrasta con la ciudad, el nivel de contaminación es  altísimo al extremo de sentirse un olor fétido en el borde, ojalá que las autoridades nicaragüenses hagan algo por rescatarlo porque el entorno natural si es muy bonito. En el lago hay un muelle donde sale todos los lunes, viernes y domingos  un barco con destino al Rio San Juan, por el equivalente a 5 dólares se puede abordar. Otra vez la falta de tiempo mermó mi deseo de conocer ese lugar, aunque para ser sincero ya mi presupuesto tampoco es tan holgado. Lo que si puedo añadir de Granada sin temor a equivocarme es que no puede competir con Antigua, no he visto además en Granada la dedicación que se la ha dado en Guatemala a la conservación arquitectónica de la ciudad.
Regresé a Managua alrededor de las 5:00 PM, me baje en las afueras de Managua me habían recomendado un lugar para tomar café, bebida de la que soy un verdadero fanático y entré al más exclusivo centro comercial de Managua “Galerías de Santo Domingo”, a pesar que Managua no goza de mucha infraestructura, este lugar aunque pequeño es de muy buen gusto, si algún día van a Nicaragua y quieren darse un gustito,  les recomiendo ese lugar hay de todo tipo de restaurantes y de todo tipo de comidas, en serio muy bonito. Tomé café en “La Casa del Café” estuvo muy rico pero  no fue que me despampanara, soy muy exigente en cuanto a café pero el entorno y la plática con dos señoras que estaban a mi lado hicieron de mi última tarde en Nicaragua algo muy agradable, además el clima ayudo bastante,
   estaba muy fresco y  una ligera brisa soplaba por los exteriores que es donde se encuentran los cafés.
Regresé a la casa de Zaida me la encontré agripada, pero contenta de tener a Lenin cuidándola amorosamente y más si se toma en cuenta la fecha: Día de San Valentín, Día de los enamorados y es que 3 años no son pocos.
Aprovecho a darle un agradecimiento tanto a Lenin como a Zaida por su hospitalidad, me sentí mejor que en el mejor hotel 5 estrellas de Nicaragua.

DANIEL ORTEGA Y EL FSLN
Las noticias que nos llegan de Nicaragua en su mayoría vienen de la CNN y para nadie es un secreto que esta televisora es de tendencia neoliberal y siempre dan partes noticiosos de una situación desfavorable para Daniel y su FSLN. En referencia a mi experiencia, en lo poco que pude hablar con la gente puesto que el  nicaragüense no es muy conversador sino mas bien reservado y hasta gruñón, pues vi que sus partidarios como sus detractores varían según su estrato social, las señoras con las que platiqué en Galerías parecían de la clase alta de Managua obviamente lo veían con malos ojos por su evidente posición de clase pero en las masas la gente común y corriente que son en definitiva la mayoría hay una buena percepción del trabajo de Daniel, saben y están conscientes que levantar a un país devastado económicamente por tanto años de abusiva explotación no es tarea fácil pero poco a poco el país se va levantando. Pienso que el FSLN tiene amplias posibilidades de reelección en los siguientes comicios generales, vamos a ver si el tiempo y los nicaragüenses me dan la razón.