viernes, 18 de febrero de 2011

PANAMA (PARTE 1)











Hoy he descansado muchísimo, ha sido la jornada reactivadora.  Llevo ya 6 días de viaje y el cansancio ya se hacía sentir. Es bueno haber recargado baterías más si se toma en cuenta una nueva eventualidad. El avión que debería llevarme a Puerto Obaldía está repleto hasta el 20 de marzo y obviamente no puedo quedarme en Panamá hasta esa fecha.
Pero vamos por pasos: Llegué ayer a las 5:00 AM a la Ciudad de Panamá, para variar mi despiste fue un obstáculo nuevamente, debo poner especial énfasis en mejorar eso en mi vida, al llegar me di cuenta no había apuntado el número de mi amiga Vanessa quien es la que me recibiría aquí en Panamá, lo tenía en mi correo pero como hacía para verlo en mi correo a las 5:00 AM, por suerte la terminal Albrook en Panamá además de ser terminal es un centro comercial (enorme por cierto) busque con mi laptop señales de wifi pero todas están con seguridad por lo que no podía accesar  para suerte mía después de muchos intentos encontré una abierta que era de la tienda que lleva el mismo nombre que la terminal me conecté y pude ver el número de teléfono. Llamé a Vanessa pero me respondió Anael (su esposo) me dijo que en 20 minutos llegaba por mí. Me senté en Nikos café y me tomé un capuchino, a esa hora de la madrugada si es posible tomar un poco de café ya después es casi imposible por el intenso calor que hace en esta ciudad. Anael llegó exactamente en 20 minutos, a pesar de ser chapín conoce esta ciudad muy bien, ha vivido aquí por año y medio, el es gerente de una empresa de compresores para su sucursal en Panamá y Vanessa es la gerente de una empresa guatemalteca que también tiene su sucursal en Panamá. Después de darnos soberbio desayuno, nos fuimos a la oficina del primero es allí donde sería mi encuentro con Vanessa que más que mi amiga es como una hermanita, crecimos juntos siendo vecinos en Santa Lucía Cotzumalguapa, muy distante ya por cierto. El encuentro fue muy efusivo tenía casi dos años de no verla y siempre es emocionante ver a buenos amigos. De inmediato nos fuimos para Air Panamá ubicada en el aeropuerto Albrook para comprar el pasaje para Puerto Obaldía. La inesperada respuesta nos la dio un muchacho que atiende las ventas, estaba todo agotado hasta el 20 de marzo. En ese momento llega frustración total, no se podía parar el viaje ya he recorrido mucho hasta aquí como para regresar, solo falta una frontera y junto con Vanessa nos pusimos a buscar soluciones, la primer solución era irse a la ciudad de Colón y tratar de ver si por allí podría aparecer una embarcación que me llevara hasta Obaldía, en este caso  la más optimista solución no iba a durar menos de 3 días por la distancia que hay y la poca frecuencia de embarcaciones. La otra solución era coger un avión hasta la localidad de Playón Chico, un pequeño centro turístico en el atlántico panameño que recortaba el camino a la mitad. Realmente después de meditar sobre mis posibilidades decidí por la segunda, salgo el día lunes a las 6:00 AM hacia Playón chico sin el más mínimo conocimiento si abra forma de conectar con Puerto Obaldía. Aunque no es el lejos, los divide una espesa selva en la comarca Kuna Yala. Estoy nervioso, en serio lo estoy pero salí con un propósito de Guatemala y debo alcanzarlo, se que Dios está conmigo y será él quien guíe mis pasos.

CANAL, INFRAESTRUCTURA Y PARAISO FISCAL
Por la noche Vanessa me invitó junto con su familia a una cena en un precioso lugar ubicado en una isla a un costado del canal, son en realidad tres islas a las cuales se llega por medio de unas carreteras que se construyeron con las rocas que se fueron sacando durante la construcción de la mega obra americana en este país. Es realmente impresionante el espectáculo que pude presneciar por la noche, por un lado se veía una larga fila de embarcaciones esperando su turno para poder pasar hacia el mar Caribe y por el otro su consecuencia: una serie de monstruos de cemento de altitudes bárbaras poco creíble de pertenecer a Centroamérica. Inmaginé por un momento como sería aquel lugar si no estuviera el canal y de inmediato me vino a la mente el Chocó en Colombia. Panamá que fue hija de Bolívar luego fue casi arrancada por el Tio Sam y posteriormente el Tio Sam la dejo parcialmente libre. Puedo decir sin temor a equivocarme que el alma de Panamá es su canal. Quizá el corazón sea su paraíso fiscal, la apertura indiscriminada a capitales de todo tipo de procedencia que se transfiguran en inversiones en el país. Los guatemaltecos tenemos un ejemplo palpable: Jorge Serrano Elias, después de ser presidente del país el mismo se dio un golpe de estado y abandonó tierras chapinas arrancándole al pueblo cantidades calamitosas de dinero que vinieron a parar aquí, dejando sin comer a miles de guatemaltecos, dejándolos sin estudio y robándole su futuro a miles de niños.
Quizá pueda pensarse que estoy siendo muy duro con este país pero en realidad el nivel de presunción de la gente aquí es grande y deben saber que su realidad apologetizada por los edificios, es la misma que todos los demás países: explotación, saqueo, y más aquí que en otro país de Centroamérica el robó casi total de su cultura.
Tengo algunos días más por aquí, se que conoceré gente con quien poder platicar esto que estoy escribiendo ahora, quizá me den puntos de vista que aporten a la deducción que ahora tengo.

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